jueves, 31 de mayo de 2012

viernes, 11 de mayo de 2012

Idas y venidas


Hoy os quiero presentar la portada del libro que estoy escribiendo. 



En realidad no lo estoy escribiendo, pero si lo escribiese, sin lugar a dudas esta sería la portada. Sólo un detalle, su interior no hablaría de una enfermedad, supongo que lo haría sobre aquello que soñamos, algo mucho más simbólico y atractivo. 

viernes, 4 de mayo de 2012

El día de las que nos parieron


Gran día este de las madres, yo como no-madre tengo que admitir que aún no sé cuan importante es. También es cierto que de vez en cuando me visita el gusanillo de la maternidad, yo le digo que es un mal momento, que estamos en crisis, que si los mercados, que si el banco malo, que si las bolsas, que si el PIB, que si la Merkel,... y el colega me deja con la palabra en la boca y se va.

Pero recuerdo que cuando era pequeña hice crecer una planta en un algodón. El proceso es parecido:

Poner la semilla dentro del algodón, esperar. Esta se inflará, esperar un poco más. La funda que cubre la semilla se parte para dar lugar al nacimiento de una pequeña raíz. Cuidar tu pequeña raíz para que todo vaya según lo esperado, protegerla, alimentarla y quererla. Esta crecerá poco a poco dando lugar a un hermoso tallo con una florecilla en la cúspide.      
                         
Here we gotener un hijo

Hace ya más de veinticinco años que he dejado de estar entre esos algodones que me protegían, ese organismo que desde su interior me alimentaba y me preparaba para salir a conocer el mundo. Que decidió durante 9 largos meses compartir su cuerpo con el mío, dejando claro que lo volvería a hacer

Ya sea por los 9 meses que me pasé ahí dentro, o por el cordón umbilical que las madres crean en cada una de las cabezas de sus mochuelos; sigo sintiendo ese calor, esa sensación de protección y ese amor que cada día me hace decir eso de: Madre no hay más que una.

Felicidades Mama. Pati

martes, 1 de mayo de 2012

La publicista que llevo dentro

Esto es una pequeña muestra de mi trabajo,  que para algo ha estudiado la niña. 

Dicen que la carrera de publicidad no sirve para nada, pero en ocasiones sale esa fuerza interior a relucir, ese publicista que todos llevamos dentro

Este es uno de los resultados











lunes, 30 de abril de 2012

Reflexión sobre el aire expulsado al respirar

¿A quién no le ha olido alguna vez el aliento


En efecto, a todo el mundo. Bueno no, a Dios no, a él todavía nadie se lo ha olido, pero ahora que lo pienso, tampoco nadie lo ha visto para experimentar la sensación que produce el calor de una bocanada de aire saliendo de sus  negros labios ¿Cómo? ¿No era negro? ... Mejor ya hablamos de esto otro día. 


Entonces nos encontramos con que nuestro cuerpo es lo suficientemente inteligente como para crear un ser humano con la unión de una par de células haploides. Por un lado los
espermatozoides, también conocidos como: sustancia color blanco roto de la que se deshacen los hombres seguido de un gemido en ocasiones algo femenino. Y por otro lado el óvulo, o eso que nos imaginamos grande, rojo y calentito. Donde se tiene que estar de maravilla, porque los espermatozoides pillan una velocidad de hasta 45km/h para llegar
hasta el famoso gameto femenino, fecundarlo y crear una célula llamada cigoto, también
conocida como lo que puede llegar a pasar si no se usa protección -mensaje subliminal para los jovenzuelos-. Y entonces nacerá un nosotros, algo en un principio muy
suave y delicado. Un ente social que crecerá, se desarrollará; disfrutará y sufrirá; creará cosas maravillosas y destruirá muchas otras, para finalmente morir. 



Y sin embargo nos huele el aliento. Que tiene una única cosa positiva, a alguien se le ha ocurrido este maravilloso anuncio:



miércoles, 28 de marzo de 2012

Experimento

     No sólo de palabras se vive                                                                                                                             

lunes, 31 de octubre de 2011

86

El thrombocid era el perfume de todas sus mañanas, menta fresca con un ácido hedor a pesadumbre. Una mano suave, delicada y sobre todo joven se encargaba de recordarle poro a poro donde se encontraba su dolor. Por más que lo acariciaba no desaparecía.
En cada amanecer una lágrima gastada se derramaba por su rostro esquivando con dificultad los valles que el tiempo había forjado en su piel, -el frío-, decía.


Los celos que por su intimidad sentía habían desaparecido,era vestida, peinada y lavada incluso en sensibles zonas donde hacía mucho tiempo no sentía nada. Sola en todo momento excepto cuando más lo necesitaba. Inútil en todo lo que solía ser la mejor. Cansada

Tras cada cena con sabor a fármaco quedaba arropada en sus suaves y pesadas mantas.Un dulce beso se posaba en su frente y lograba hacerla sonreír. -buenas noches mama, te quiero-. Ojala fuese la última, pensaba ella. Lo sueños que le quedaban por cumplir yacían ya en el olvido, Había llorado con angustia, querido con locura y amado con pasión. Aun dejando ausencia y dolor con su partida, sólo quería descansar.

Pathpati